
Enriqueta
Una flor real de una especie todavía por identificar da origen al motivo central de esta medalla.
Su tallo asciende verticalmente sobre la superficie y culmina en una pequeña forma floral, conservada en metal con sus volúmenes e irregularidades naturales.
La composición es mínima y contenida: una sola flor rodeada de espacio, convertida en protagonista. El borde orgánico modelado a mano enmarca la escena y acentúa la sensación de estar observando un pequeño hallazgo preservado.
Una medalla que convierte una flor todavía desconocida en un símbolo de intuición, curiosidad y todo aquello que merece ser descubierto.
Medidas: 1,9 × 2,4 cm
Material: Latón bañado en oro de 24 quilates
Sabremos su especie cuando vuelva a aparecer este invierno. Hasta entonces, permanece en la colección como fue encontrada: una forma natural que llamó nuestra atención antes de conocer su nombre.
Su pequeño volumen floral rompe la linealidad del tallo y concentra toda la atención en un gesto mínimo: una estructura delicada que parece surgir de la superficie.
Su identificación botánica queda pendiente del próximo ciclo de floración, cuando podremos regresar al lugar, observarla de nuevo y completar la historia de la pieza.
Hay veces en que algo nos atrae antes de que sepamos explicar por qué.
Esta flor fue elegida sin conocer todavía su nombre, únicamente por la singularidad de su forma. Por eso, para BOTANIC, representa intuición: esa capacidad de reconocer que algo merece nuestra atención antes de disponer de todas las respuestas.
También habla de curiosidad. De mirar con atención, acercarse, observar aquello que normalmente podría pasar desapercibido y permitir que una pequeña forma despierte una pregunta.
Y simboliza descubrimiento. Su historia todavía no está terminada. Será la propia naturaleza, al volver a florecer, la que nos permita completar su identidad.
Esta pieza recuerda que no todo lo valioso se reconoce inmediatamente.
A veces primero aparece la fascinación. El conocimiento llega después.
El carácter singular de esta medalla nace de un prototipo modelado íntegramente a mano en arcilla tras incorporar la textura real del elemento natural, conservando su silueta, su arquitectura natural y las irregularidades microscópicas de su superficie.
La estructura de la medalla conserva el gesto manual del proceso. Un fino borde elevado, tallado a mano, enmarca la medalla. El asa de la medalla forma parte del modelado original, creada a mano deliberadamente orgánica e irregular.
El resultado une la precisión de una huella botánica real con las pequeñas decisiones del trabajo manual, haciendo visible tanto la naturaleza de la que parte la pieza como la mano que le dio forma."
Elige opciones




