
Dominica
La silueta de una hoja real de malva da forma a esta medalla, respetando su contorno orgánico y su arquitectura natural.
Lejos de una composición o un marco, la propia hoja se convierte en la pieza: sus lóbulos suaves, sus nervaduras marcadas y sus pequeñas irregularidades construyen un relieve lleno de movimiento y autenticidad.
Una joya de carácter escultórico que transforma una forma efímera de la naturaleza en un objeto permanente, conservando la identidad inconfundible de la hoja de malva.
Medidas: 3,4 x 3,8
Material: Latón bañado en oro de 24 quilates
De porte abierto y formas generosas, la malva común se reconoce por sus hojas palmeadas, de contorno irregular y nervaduras muy marcadas. Una planta de apariencia sencilla cuya belleza reside en la riqueza de su estructura.
Sus hojas se despliegan desde un centro común formando una arquitectura radial, con lóbulos suaves y nervaduras que recorren toda su superficie. Una forma orgánica, amplia y profundamente expresiva.
Originaria de Europa, el norte de África y Asia occidental, la malva común crece espontáneamente en caminos, campos y terrenos abiertos. Su presencia cercana y cotidiana la ha convertido en una planta profundamente arraigada al paisaje mediterráneo.
GENEROSIDAD · RESILIENCIA · LIBERTAD
La malva habla de una belleza que se abre.
Sus hojas amplias y extendidas ocupan el espacio con naturalidad, sin rigidez y sin necesidad de imponerse. Desde un mismo centro, cada lóbulo encuentra su propia dirección, creando una forma abierta, generosa y equilibrada.
Por eso representa generosidad: la capacidad de abrirse, de ofrecer espacio y de crecer sin necesidad de contenerse.
También simboliza resiliencia. La malva aparece en lugares cotidianos, entre caminos y terrenos donde otras plantas encuentran condiciones más difíciles. Su presencia recuerda que la belleza no siempre necesita un lugar perfecto para desarrollarse.
Y habla de libertad. Sus hojas no siguen una geometría estricta; se despliegan de manera orgánica, irregular y espontánea. Cada una encuentra su propia forma dentro de una estructura común.
La malva nos recuerda que crecer también puede significar abrirse al mundo sin renunciar a la propia naturaleza.
La malva habla de una belleza que se abre.
Sus hojas amplias y extendidas ocupan el espacio con naturalidad, sin rigidez y sin necesidad de imponerse. Desde un mismo centro, cada lóbulo encuentra su propia dirección, creando una forma abierta, generosa y equilibrada.
Por eso representa generosidad: la capacidad de abrirse, de ofrecer espacio y de crecer sin necesidad de contenerse.
También simboliza resiliencia. La malva aparece en lugares cotidianos, entre caminos y terrenos donde otras plantas encuentran condiciones más difíciles. Su presencia recuerda que la belleza no siempre necesita un lugar perfecto para desarrollarse.
Y habla de libertad. Sus hojas no siguen una geometría estricta; se despliegan de manera orgánica, irregular y espontánea. Cada una encuentra su propia forma dentro de una estructura común.
La malva nos recuerda que crecer también puede significar abrirse al mundo sin renunciar a la propia naturaleza.
En BOTANIC, las formas y relieves botánicos no se interpretan ni se dibujan: proceden directamente de elementos naturales reales, recogidos uno a uno en la isla de Menorca y reproducidos mediante moldes que permiten conservar hasta sus detalles más sutiles.
El carácter singular de esta medalla nace de un prototipo modelado íntegramente a mano en arcilla tras incorporar la textura real del elemento natural, conservando su silueta, su arquitectura natural y las irregularidades microscópicas de su superficie.
La estructura de la medalla conserva el gesto manual del proceso. Un fino borde elevado, tallado a mano, enmarca la medalla. El asa de la medalla forma parte del modelado original, creada a mano deliberadamente orgánica e irregular.
El resultado une la precisión de una huella botánica real con las pequeñas decisiones del trabajo manual, haciendo visible tanto la naturaleza de la que parte la pieza como la mano que le dio forma.
El carácter singular de esta medalla nace de un prototipo modelado íntegramente a mano en arcilla tras incorporar la textura real del elemento natural, conservando su silueta, su arquitectura natural y las irregularidades microscópicas de su superficie.
La estructura de la medalla conserva el gesto manual del proceso. Un fino borde elevado, tallado a mano, enmarca la medalla. El asa de la medalla forma parte del modelado original, creada a mano deliberadamente orgánica e irregular.
El resultado une la precisión de una huella botánica real con las pequeñas decisiones del trabajo manual, haciendo visible tanto la naturaleza de la que parte la pieza como la mano que le dio forma.
La belleza de abrirse sin medida.
Choisir les options

Dominica
Prix de vente€85,00



