
Micaela
Tres flores de siempreviva marítima se reúnen en el centro de la medalla, rodeadas por un marco orgánico y delicado que acompaña la composición sin restarle protagonismo.
El relieve de la planta adquiere una presencia especialmente marcada: sus formas se elevan sobre la superficie y crean una textura que no solo se aprecia a la vista, sino que se descubre al tacto.
La escala de la pieza permite apreciar la riqueza de cada detalle y convierte la superficie en una experiencia sensorial. El contraste entre la delicadeza de las flores y la intensidad de su relieve hace de esta medalla una pieza especialmente táctil, en la que la naturaleza se percibe tanto con los ojos como con las manos.
Medidas: 2,2 x 2,9 cm
Material: Latón bañado en oro de 24 quilates
La siempreviva marítima representa, ante todo, la resiliencia.
Crece allí donde el paisaje parece exigirlo todo: entre arena, sal y viento, bajo una luz intensa y en condiciones en las que la vida debe aprender a adaptarse. Su delicadeza aparente contrasta con una extraordinaria capacidad para permanecer.
De ahí nace también su vínculo con la permanencia. Su nombre hace referencia precisamente a esa cualidad de conservar su presencia y su carácter incluso frente al paso del tiempo.
Y habla de fortaleza, pero de una fortaleza silenciosa. No es una planta que necesite imponerse: encuentra la manera de permanecer, adaptándose al lugar que habita sin renunciar a su propia naturaleza.
La siempreviva marítima nos recuerda que la resistencia no siempre tiene una apariencia dura.
A veces puede ser delicada, luminosa y extraordinariamente bella.
El carácter singular de esta medalla nace de un prototipo modelado íntegramente a mano en arcilla tras incorporar la textura real del elemento natural, conservando su silueta, su arquitectura natural y las irregularidades microscópicas de su superficie.
La estructura de la medalla conserva el gesto manual del proceso. Un fino borde elevado, tallado a mano, enmarca la medalla. El asa de la medalla forma parte del modelado original, creada a mano deliberadamente orgánica e irregular.
El resultado une la precisión de una huella botánica real con las pequeñas decisiones del trabajo manual, haciendo visible tanto la naturaleza de la que parte la pieza como la mano que le dio forma."
Choose options




